Nuestro saludo a quienes ejercen el gran oficio de comunicador, nexo donde la comunidad se informa sin querer que piensen lo que el periodista redacta o dice, sin protagonismos luchando por la verdad en libertad, contra la censura y derecho a la réplica, por un periodismo sin filtro. Buscando justicia, que ojalá alguna vez se la consiga.   Rendimos honor al periodista y comunicador del Litoral, aquellos que llevan en sus genes el arte de la escritura, la sed de informar con la verdad que conecte con libertad en el tiempo y a la sociedad. Porque se puede aprender el periodismo, pero también se puede nacer con él, grabado en el Desoxirribonucleico donde predominan las letras.    Maravillosa actividad que permite, busca, mejora al que lo ejerce, educa y fortalece y tiene que ver con la moral y ética. Principios que nos llevan a construir herramientas para defender injusticias, y poder lograr un mundo mejor.

¡VÍVAN LOS PERIODISTAS MONTUBIOS DEL LITORAL!

Su historia

 El primer ejemplar salió a circular un sábado 26 de mayo de 1821. Editado y dirigido por Don Francisco María Roca y Rodríguez. Quién a través de sus importantes publicaciones reflejaba el pensamiento Guayaquileño en los momentos históricos que se vivía «EL PATRIOTA DE GUYAQUIL” en su primera publicación, es cuando empieza a circular por las calles de la Provincia libre de Guayaquil Independiente, dando información medular de los acontecimientos desarrollados hasta esa época.  Período en el cual se difundió permanentemente durante la junta de gobierno de este grandioso territorio que los patriotas denominaron en su primera acta constitutiva “provincia libre de Guayaquil,” continuó en 1822 siendo testigos de la anexión territorial a la Gran Colombia por parte de Bolívar en el mismo año.  Contenía noticias importantes, predominando las políticas y económicas. Prosiguió sus publicaciones hasta finales de 1827 en que se suspendió su circulación por presiones políticas de aquella época