Hemos llegado a los extremos en este país: hasta el prohibir pensar para no ofender a los idiotas. a los que les duele pensar y hasta les da pereza. Vivimos tiempos donde pensar se ha convertido en delito, porque la sensibilidad del tonto vale más que la claridad del sabio. Hoy la verdad tiene que disculparse, hasta caminar en puntillas porque los que se atreven a cuestionar son silenciados. Me sobran razones y ejemplos que pudiera señalar, pero no debo por obvias razones, haciéndome pensar que el proceso de la mente creadora está bajo jurisdicción policiaca. Pero si es necesario decir que en un país de mayorías las minorías protegen idiotas, lo que significa vivir condenados a ser gobernados por estúpidos incoherentes, los mismos que han desatado una guerra cognitiva instaurando una dictadura del sentido para hacernos pensar como ellos. A este paso debemos darnos cuenta que el mundo no será destruido por los malvados que poseen el poder de las bombas nucleares, sino por los cobardes que no soportan escuchar hablar a alguien diferente que verdaderamente piensa, cuando nos referimos a solucionar los grandes problemas del país primero, que nos traerá paz con más civismo y menos odio. Navegación de entradas CON 12 MARATÓNICAS JORNADAS ACADEMICAS REALIZADAS EL 4, 5 Y 6 DE JUNIO UBE INCORPORÓ 3780 MAGISTERES.