El gremio del transporte pesado ecuatoriano (Confetrape), advirtió que podría detener sus operaciones si el Gobierno no atiende sus demandas en un plazo de 15 días. Tras la eliminación del subsidio al diésel y los ajustes mensuales bajo el sistema de bandas, sostienen que los costos de operación se han triplicado y que no pueden seguir absorbiendo el alza del combustible. Aunque sus dirigentes insistieron en que no buscan la paralización, señalaron que la situación del sector es insostenible. “Los transportistas no queremos parar. No estamos en capacidad de hacerlo, pero si el Gobierno no nos da solución, tendremos que apagar nuestros motores”, afirmó Fernando Ortiz presidente de la Confederación Ecuatoriana de Transporte Pesado (Confetrape), que agrupa a pequeños y medianos transportistas a escala nacional, tras un congresillo realizado este lunes 20 de abril en Guayaquil. El reclamo se centra en el incremento del precio del diésel, tras la eliminación del subsidio en septiembre de 2025, cuando el galón pasó de USD 1,80 a USD 2,80. Desde entonces, el combustible se ajusta bajo un sistema de bandas, en función de los precios internacionales. Para abril de 2026, el precio referencial del diésel se ubicó en 2,96 Según Ortiz, el impacto ha sido directo en la estructura de costos de los transportistas, al punto de volver inviable la operación en muchos casos. Frente a este escenario, los transportistas plantean como medida urgente la paralización del incremento mensual del precio del diésel. Alza de combustibles se siente en los mercados de Guayaquil; sube el precio de frutas y legumbres que vienen a encarecer la canasta familiar. Navegación de entradas ME ROBARON EN EL BANCO DEL PACÍFICO